Sintonía de lo visceral y académico: carácter equitativo y progreso cronológico

 



Autores: Alejandro Morales Cabrera, Luis R. Cordero Martinez, Mel E. Fuentes Maldonado, Gianpablo Padilla Oliveras 

     Durante el paso del tiempo, desde el sentido arquitectónico, las ideas radicales de la arquitectura como las que propone Étienne-Louis Boullée y las ideas razonadas y lógicas que propone Jean-Nicolas-Louis Durand han encontrado un equilibrio perfecto que proporciona una arquitectura innovadora. Dentro de las contribuciones novedosas que estos dos arquitectos han proyectado al mundo, hay una línea de similitudes tangibles que ayuda a fortalecer los ideales arquitectónicos usualmente enfrentados. Hay un intento evidente de engendrar una nueva idealización de la arquitectura, donde el uso de nuevos avances humanos hace posible pasadas irrealidades. Hay una representación nueva de la arquitectura donde se puede obtener la satisfacción de muchos ideales sin sonar irrealista; el tiempo usualmente encuentra su equilibrio perfecto.

    Aparte de ser alumno directo de Étienne-Louis Boullée, Jean-Nicolas-Louis Durand, aun en su afiliación a sus estándares homogéneos y prioridad de composición de elementos, todavía retiene características bastante similares a su maestro, igual que ocurre con Boullée y su alumno. Dentro de los estudios de Durand, la disposición de los elementos arquitectónicos es la prioridad sobre cualquier otro factor para producir belleza. La proporción, la claridad y la economía, al final, generan un sentimiento de agrado; aunque no hay un sentido emocional intencional, su disposición provoca algún tipo de emoción debido a las acciones del arquitecto, lo que contradice directamente su propia intención. Por otro lado, Boullée busca una conexión más humana, pero lo hace con una de las disciplinas más organizadas del mundo: la arquitectura. Aunque es cierto que sus proyectos sean irrealistas, como sus cenotafios, se notan claramente intenciones organizadas, visibles en sus perspectivas sobre el uso de columnas, centralidad, simetría, figuras geométricas simples y muchos otros elementos. ¿Entonces, cómo se llega a un punto medio donde estas dos contradicciones alcancen un punto armónico?

    Observando la arquitectura hoy en día, vemos que se basa en conceptos ilimitados, radicalizados o no, y mantienen una base de ideas que materializa una visión ordenada. Desde la era clásica hasta hoy, se han buscado variaciones, diferencias e reinterpretaciones de lo que se consideraba imposible. Por lógica, resalta que las imposibilidades de una época luego se convierten en sencilleces para la época siguiente. Por ende, nuestro avance cronológico ayuda de manera notable al desarrollo de una sintonía perfecta entre lo visceral y lo racional. Como ejemplo, podemos observar la cúpula geodésica de Buckminster Fuller, patentada por Richard Buckminster Fuller, que logra un resultado de una idea clásica: es la monumentalidad tecnológica formada a partir de la eficiencia estructural y coordinada. Otro ejemplo destacado puede ser el Walt Disney Concert Hall, de Frank Gehry, cuya forma aparenta ser una expresión caótica, pero con una intrincada precisión en el control geométrico y uso de modelado avanzado. Otros, como el Sydney Opera House, de Jørn Utzon, la MSG Sphere, de Populous, y muchos más logran captar ese mismo efecto.

    En fin, hay muchas maneras de obtener un resultado que evoque un sentimiento puro y visceral sin sacrificar un régimen de orden, pero la importancia no reside únicamente en este hallazgo. El verdadero triunfo se encuentra en los conceptos ilimitados que pueden nacer de esta idealización hecha realidad. Sin una base tangible donde anclar ideas innovadoras, ningún logro humano habría sido posible, y esto incluye la arquitectura. Sin embargo, todavía hay mucho por descubrir en la sintonía lograda. Para un hombre moderno, puede parecer imposible ver una estructura flotar; para Boullée, era un sueño; para Durand, una interpretación de la belleza; y para el futuro, una realidad.

 

Referecnias:

[1] Moneo, R. (s. f.). Prólogo. En J.-N.-L. Durand, Précis de leçons d’architecture (ed. esp., p. 32).

[2] 4146 – Prologue I” isado.net. Accessed February 9, 2026. https://www.isado.net/4146-prologue-copy

[3] Tanaka, Jun. “From (Im)possible to Virtual Architecture.” En The Virtual Architecture: The Difference between Possible and Impossible in Architecture, Universidad de Tokio Digital Museum, 1997.

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